Secretos Revelados – Introduccion

Secretos Revelados – Resumen
febrero 11, 2011
LANZAMIENTO del libro – Fechas
febrero 11, 2011

Secretos Revelados – Introduccion

[Salmo 139:17-18]

“¡Cuán preciosos me son tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto y aún estoy contigo.” (Versión Reina Valera 60)

¡Elohim, cuánto aprecio tus pensamientos! ¡Cuántos de ellos hay!Si los cuento, hay más que granos de arena; si termino la cuenta, estoy aún contigo.» (Traducción Kadosh Israelita Mesiánica)


«Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
Si me propusiera contarlos, sumarían más que los granos de arena.Y si terminara de hacerlo, aún estaría a tu lado.» (Nueva Versión Internaiconal)

El rey David escribe estas bellas palabras. Èl usa un lenguaje poético para expresar su asombro y admiración, ante la misteriosa sabiduría divina. El salmista sencillamente no puede contar, o enumerar, todas las obras, y los pensamientos revelados de Dios.

Es lógico pensar, que desde una perspectiva humana, todas las obras divinas, sean hechos, o palabras, nos resulten innumerables.
Pero al mismo tiempo, también es lógico pensar que desde la perspectiva divina son concretamente numerables. En otras palabras, es imposible para nosotros contarlas todas, pero para Dios es posible. De este Ser Sublime se dice: «su inteligencia es infinita» (Salmo 147:5 RV60); para el Creador de todas las cosas, es natural, y accesible contarlas todas, y aún más, ennumerarlas antes de ejecutarlas.

Es en este sentido, que la Biblia dice cosas tales, como: “Èl cuenta el número de las estrellas” (Salmo 147:4 RV60); ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre.”(Isaías 40:26 BAD); dio peso al viento y determinó las aguas por medida” (Job 28:25 LBLA).calculó cuánto polvo hay en la tierra” (Isaías 40:12 TKIM)

La palabra “ćalculo” es definida como “una cuenta matemática”.
Cuando hablamos de un Dios creador, no sòlo hablamos de un perfecto diseñador, sino de un perfecto matemático que calcula de antemano, usando con precisión los números.

¿Sabía usted sobre què número basó su cálculo, a la hora de ordenar y enumerar a toda la humanidad? Este misterio es mencionado en la Biblia:Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.” (Deuteronomio 32:8 RV60).
Dice literalmente que Él fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.” (LBLA)
Este número es concreto y literal. Es el número setenta [70].
El mismo se ve notablemente formado en Génesis capítulo diez, en la descendencia de Noé, en las generaciones que poblaron la tierra y formaron las naciones. También, este mismo número, es el que regula y gobierna la descendencia de Jacob, quien llegó a ser luego la nación de Israel; la Biblia afirma: “a Egipto llegaron setenta personas de la familia de Jacob” (Génesis 46:27 DHH).
Es por esta razón, que este número [70] gobierna el gran Tribunal judío [Sanedrín]; éste fue el número primitivo de ancianos, que en un principio fue ordenado por Dios a Moisés. (ver Éxodo 24:1, Números 11:16)

De tal manera, debemos entender que Dios, a la hora de ordenar y enumerar a toda la humanidad, tomó como regla el número setenta, cuya esencia representa a los hijos de Jacob [Israel].
La centralidad profética de la nación de Israel entorno al mundo, se evidencia con matemática perfecta. Esta nación, es por tanto, la matriz en la tierra, desde donde Dios esparció a las naciones, y hacia donde las reunirá otra vez, al final del siglo, para el juicio final.
Lea con atención la razón del juicio a las naciones. Dice: “Reuniré a todas las naciones, las llevaré al valle de Josafat y allí las juzgaré por lo que hicieron con mi pueblo Israel.” (Joel 3:2 DHH)

Por ello, este número [70] domina la gran profecía de Daniel, que pone fin al gobierno gentil de las naciones en esta tierra. Leemos así: “Para tu pueblo y tu ciudad santa se han fijado setenta semanas, para que se termine el pecado, para expiar la ofensa, para que venga la justicia eterna, para que se cumpla la visión y la profecía, para ungir al Santo de los Santos “.(Daniel 9:24 BL95)

Notar esta armonía y sentido del número; nos añade un significado profundo, al considerar el hecho específico de que Jesús comisionara a setenta discípulos para una misión especial. La Biblia dice: “el Señor designó a otros setenta y los envió de dos en dos delante de sí a toda ciudad y lugar adonde él mismo iba a ir” (Lucas 10:1 NM).

Esta conexión numérica [70], evidencia una intención; es una señal profética del alcance global de la autoridad espiritual de Jesús, pues estos setenta [sus embajadores], representan a todas las naciones.

También es una señal de su segunda venida pues envía a los setenta, delante de él, «a toda ciudad y lugar adonde él mismo iba a ir».
La Biblia revela que en la segunda venida de Jesucristo, «todo ojo le verá…todos los linajes de la tierra» (Apocalipsis 1:7 RV60), a su vez, esta venida està conectada con el juicio. Aquí el número setenta, es un perfecto simbolismo de su amplia jurisdicción de Juez sobre todas las naciones, pues escrito està: “el Padre no juzga a nadie, sino que ha entregado al Hijo la responsabilidad de juzgar”(Juan 5:22 BL95 )

Así como el Señor Jesús envió a los setenta anunciando su pronta llegada a esos pueblos, del mismo modo, su palabra del Evangelio anuncia su inminente retorno al mundo.

Êl dijo: “esta buena noticia del reino será anunciada en todo el mundo, para que todas las naciones la conozcan; entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14 DHH)

En tal sentido, existe un dato numérico singular en la primer traducción de las Sagradas Escrituras para los gentiles.
Dicha traducción del Antiguo Testamento del hebreo al griego, se llamó “la septuaginta”, o «versión de los setenta», pues trabajaron setenta eruditos en esta gran obra. Aquí tenemos una señal maravillosa: la primera traducción de la Biblia a una lengua gentil està gobernada por el número setenta. Es interesante considerar esta armonía simbólica, pues la «versión de los setenta», representa históricamente el acceso de su Palabra escrita a todas las naciones.

El número setenta en la Biblia, tiene un orden y un sentido. Los estudiosos definen su significado como: “Perfecto orden espiritual”. Además de todas estas enseñanzas y armonía numérica en la Biblia, èsto nos habla al mismo tiempo, de un cálculo premeditado.

El profeta Habacuc nos dice que los cálculos divinos no tienen tiempo:“Se levantó y midió la tierra…sus caminos son eternos” (Habacuc 3:6 RV60). «¡suyos son los senderos de la eternidad!» (VM)

La idea de eternidad no cabe siquiera en nuestras mentes pequeñas. Él es una Persona que ha calculado todo desde la misma eternidad; su capacidad matemática es literalmente infinita.
Incluso, hasta el detalle más minúsculo està enumerado por Dios.
La Biblia revela: “En cuanto a ustedes mismos, hasta los cabellos de la cabeza él los tiene contado uno por uno.” (Mateo 10:30 DHH)
Por lo tanto, en un sentido real, podemos entender que para Dios, todo estâ perfectamente numerado en su mente.

Consideremos ahora, lo que dice el salmista: “En cuanto a Dios, perfecto es su camino.” (Salmo 18:30 RV60);  èsto significa que, en pensamiento, palabra y acción todo està completo, acabado, sin necesidad de ser perfeccionado, pues no hay error alguno.
El sabio Salomón dijo:Sé que todo lo que Dios hace es perpetuo: Nada hay que añadirle ni nada que quitar” (Eclesiástes 3:14 RV95).
Este grado sublime de hacer las cosas, va más allá de nuestro entendimiento, y desafìa nuestra imaginación.
Estamos acostumbrados a ver al hombre en acción, el cual no es perfecto, ni en sus pensamientos, ni en sus palabras, ni en sus acciones. El hombre como tal, està lleno de yerros ; él es continuo aprendizaje mediante prueba y error.

Pero del divino Creador debemos considerar lo que nos dicen las Sagradas Escrituras: “Sus obras son perfectas” (Deuteronomio 32:4 RV60). En consecuencia, debemos pensar que sus obras son perfectas en su objetivo, perfectas en su diseño, y perfectas en su ejecución.

Pero dificilmente nos detenemos a meditar, sobre el hecho específico, de que estas mismas «obras perfectas», son ejecutadas, o creadas, también en un tiempo perfecto, y en un número perfecto.

Por un lado, los creyentes estamos convencidos de que el Universo es un obra perfecta y maravillosa de Dios. Entendemos que hay allí una mente inteligente obrando. Que no hay azar, ni caos ; que todo està colocado, y calculado de antemano, en su orden preciso, y en su número justo.  Pero por otro lado, nos cuesta considerar que la Biblia tiene la misma exactitud, y el mismo sentido de orden, y precisión.

Él es perfecto, por tanto, en el mismo sentido, sus obras, y sus palabras lo son, de forma inseparable. La Biblia, la Palabra de Dios escrita, es una obra divina de gran mérito entregada a los hombres. ¿Por qué entonces, no esperamos encontrar en esta obra divina, la misma perfección que hay en la obra del Universo?.
Si està escrito: “La ley de SEÑOR es perfecta.”(Salmo 19:7 LBLA), y también: “la suma de tus palabras es la verdad”. (Salmo 119:160 NVI). ¿Por qué entonces, no esperamos encontrar en la Biblia al mismo Dios perfecto que hizo el universo?.

Podemos pensar que el hombre obre sin sentido, y escriba palabras, tantas veces, hasta el mismo hartazgo, sin significado alguno.
Pero no podemos pensar èsto de Dios. Sencillamente, Él «es perfecto en todos sus caminos», ni sus obras, ni sus palabras son en vano.
El erudito E. W. Bullinger, teólogo, matemático y astrónomo, nos dice al respecto: “Todas sus obras fueron hechas, y todas sus palabras fueron pronunciadas y escritas, de la manera correcta, en el momento justo, en el orden correcto y en el número justo.” 1

No existen ni obras, ni palabras sin numerar para Dios.
Ni en el Universo, ni en la Palabra escrita, cada palabra, y cada letra de la Biblia, ha sido divinamente ordenada, y lo que resulta aún más relevante, las mismas palabras y letras, han sido numeradas en sus lenguas originales con un propósito maravilloso.
En la Biblia existe un «pequeño universo» casi inexplorado, de palabras y números, asociados con un sentido y un significado.
Esta armonía [palabra-número] evidencia una infinita sabiduría.

La pregunta clave en este libro es:  ¿Se evidencia en la Biblia el elemento númerico con azar, o con un diseño intencional?.
Cuando hay un designio o diseño, hay una intención premeditada, hay un propósito específico, y por sobre todo, hay un significado.

Cuando consideramos números en Su Palabra, y cuando vemos que éstos no aparecen por casualidad, sino que estàn dispuestos con intención, números que aparecen, no de forma aleatoria, sino guardando leyes y principios matemáticos, números reiterados, asociados con ideas y enseñanzas del propio texto literal,
entonces, cuando èsto sucede, estamos viendo algo más que números. Estamos viendo a un Dios comunicándose, dando más instrucción sobre un hecho, enseñando con más profundidad y belleza a aquellos que gustan meditar en todas sus obras.

Pues en verdad, està así escrito: «Grandiosas son las obras del Señor, las profundizan los que en ellas se complacen.»(Salmo 111:2 BL95)
La Biblia dice: “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros.” (Deuteronomio 29:29 RV60).
El presente libro lleva por título: “Secretos revelados en los números de la Biblia”. El mismo, no es un intento por imaginar o especular sobre un asunto oscuro. Es una investigación sobre lo revelado en la propia Biblia, y según el libro de Proverbios, ésta, es una tarea muy honrosa, pues así leemos literalmente: Gloria de Dios es ocultar un asunto, y gloria de los reyes el investigarlo.» (Proverbios 25:2 NVI)

Este libro pretende ser una introducción al estudio de los números en la Biblia, y sus significados. Lejos del espíritu del ocultismo, de la fantasía y de la especulación humana, compartirá tres principios básicos de la interpretación numérica, aplicará enseñanzas, revelará algunos “secretos” que Dios «ocultó» apenas, tras la superficie del texto, para ser descubiertos por la interpretación numérica.
Al estudiante bíblico le resultará una maravillosa prueba de la inspiración divina, incluso literal, de la Palabra de Dios.

El estudio de los números en la Biblia, es como una joya ausente en la Iglesia contemporánea. Si usted sigue leyendo estas páginas, se sentirá poderosamente cautivado y estimulado a seguir escudriñando la Biblia. Abrirá una puerta antigua y maravillosa, completamente ignorada por muchos teólogos modernos; descubrirá tesoros, instrucción, exactitud y profundo saber. Ampliará su modo de pensar, leerá las Sagradas Escrituras con fuerza renovada.

Obedecerá sin dudar lo que “està escrito”, pues entenderá que la Biblia no es una obra de hombres, sino una obra sobrenatural.
¡Alabará a Dios por Su Palabra !, y dirá como David:

“¡Cuán preciosos me son tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto y aún estoy contigo.” (Salmo 139:17-18 RV60)


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1. E. W. Bullinger – Cómo entender y explicar los números de la Biblia –  pág.11

4 Comments

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  3. andrea paola dice:

    es un sentimyento de una persona porque es la amistad de cada una de ellas
    la persona debe saber que es lo que escribe asi como otros

    @mig@as este comentario es muy padre
    @ÜÜÜ╝╝╝♦4╝¶╝\╝,
    ,╝╝╝♦

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